Xu Jiayin, fundador del gigante inmobiliario chino Evergrande, fue condenado este jueves en primera instancia a cadena perpetua por un tribunal de Shenzhen, China. La sentencia incluye la confiscación total de sus bienes tras ser declarado culpable de falsear información financiera, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco.

El hombre que llegó a ser el más rico de China enfrentaba cargos relacionados con operaciones fraudulentas realizadas entre 2016 y 2021, cuando Evergrande inflaba artificialmente sus activos y ocultaba pasivos. El tribunal también impuso multas millonarias contra la empresa y su filial, además de condenar a otros cinco altos ejecutivos con penas que van de seis a dieciocho años de prisión.

Detalles de la sentencia contra el magnate inmobiliario

El tribunal de Shenzhen dictó un total de 56 sentencias relacionadas con el caso. Además de Xu Jiayin, conocido internacionalmente como Hui Ka Yan, fueron condenados Zhen Litao, expresidente de Evergrande Real Estate, y Ke Peng, expresidente ejecutivo de Evergrande Group, junto a otros tres altos cargos cuyos nombres no fueron especificados públicamente.

La resolución judicial ordenó a Xu entregar todos sus bienes al Estado y estableció multas contra las empresas del grupo. Evergrande Group deberá pagar 8.820 millones de yuanes, equivalentes a 1.311 millones de dólares, mientras que su filial Evergrande Real Estate enfrentará una multa de 7.000 millones de yuanes, unos 1.040 millones de dólares.

El fundador había estado bajo arresto domiciliario desde finales de 2023 y en abril de este año se declaró culpable de todos los delitos que se le imputaban. A la lectura de la sentencia asistieron diputados de la Asamblea Nacional Popular y miembros de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, evidenciando la importancia política del caso.

El fraude financiero que hundió al imperio inmobiliario

Según el tribunal, las prácticas delictivas abarcaron un periodo de cinco años durante los cuales la empresa falsificó información de manera masiva. Los magistrados detallaron que:

Entre 2016 y 2021, Evergrande Group, Evergrande Real Estate y Xu Jiayin violaron las leyes nacionales y, mediante prácticas de falsificación financiera continuada y a gran escala, inflaron artificialmente los activos y ocultaron pasivos, cometiendo delitos de captación ilegal de depósitos públicos, captación fraudulenta de fondos, emisión fraudulenta de valores y divulgación irregular de información (financiera).

El esquema fraudulento alcanzó proporciones históricas. La empresa falsificó 78.000 millones de dólares en ingresos y 12.700 millones de dólares en beneficios. Una filial recibió además una multa de 578 millones de dólares específicamente por falsificación. La magnitud del escándalo supera en 20 veces al caso Enron de 2001, hasta ahora considerado uno de los mayores fraudes corporativos de la historia.

Adicionalmente, el tribunal señaló que los acusados utilizaron métodos ilegales para controlar entidades financieras y desviar fondos. Según la sentencia, los directivos de Evergrande:

obtuvieron el control de entidades financieras mediante sobornos y otros medios

Y posteriormente:

desviaron ilegalmente fondos crediticios y de seguros para su uso por parte de Evergrande

El colapso de Evergrande y su impacto en el sector

Evergrande entró en impago en 2021 con un pasivo total que alcanzó los 330.000 millones de dólares, convirtiéndose en símbolo de la crisis inmobiliaria china. La magnitud de la deuda obligó a las autoridades chinas a intervenir la empresa para evitar un efecto dominó en el sistema financiero del país.

En enero de 2024, la Justicia hongkonesa ordenó la liquidación de la promotora, añadiendo presión internacional sobre el caso. El proceso de liquidación continúa mientras miles de compradores que invirtieron en propiedades aún sin construir esperan recuperar sus recursos.

El tribunal fue especialmente duro en su valoración del impacto social y económico de los delitos. En la sentencia destacó:

Las conductas delictivas (…) han perturbado gravemente el orden de la economía de mercado socialista, han vulnerado los derechos de propiedad pública y privada, han atentado contra la integridad de los funcionarios públicos, suponen cuantías delictivas especialmente elevadas y circunstancias especialmente graves, han causado pérdidas económicas especialmente importantes y suponen un perjuicio social muy grave, por lo que deben ser severamente castigadas.

Malversación de fondos y enriquecimiento personal

Más allá del fraude corporativo, Xu Jiayin fue acusado de apropiación indebida de recursos de la empresa. El tribunal determinó que el magnate:

abusó de su posición como presidente de Evergrande Real Estate para organizar fraudes financieros y apropiarse indebidamente de los bienes de la empresa bajo el pretexto de repartos de dividendos.

La sentencia incluye medidas para intentar recuperar las ganancias ilícitas, aunque los montos específicos desviados a cuentas personales no fueron detallados públicamente. La confiscación total de bienes busca compensar parcialmente las enormes pérdidas causadas a inversionistas, compradores y el sistema financiero.

Las condenas para los demás ejecutivos varían según su nivel de participación. Las penas más bajas dictadas en el marco del caso alcanzaron un año y diez meses de prisión, mientras que los colaboradores más cercanos a Xu recibieron sentencias que pueden llegar hasta los dieciocho años.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Xu Jiayin?

Xu Jiayin, conocido internacionalmente como Hui Ka Yan, es el fundador de Evergrande Group. Llegó a ser el hombre más rico de China antes de que su imperio inmobiliario colapsara con un pasivo de 330.000 millones de dólares.

¿Por qué fue condenado a cadena perpetua?

Fue declarado culpable de falsear información financiera entre 2016 y 2021, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco. El tribunal determinó que organizó fraudes financieros a gran escala que causaron pérdidas económicas especialmente importantes.

¿Qué pasó con la empresa Evergrande?

Evergrande entró en impago en 2021 con un pasivo de 330.000 millones de dólares. Fue intervenida por las autoridades chinas y en enero de 2024 la Justicia hongkonesa ordenó su liquidación. La empresa enfrentas multas por más de 1.300 millones de dólares.

La sentencia dictada es en primera instancia, por lo que técnicamente existe la posibilidad de apelación, aunque Xu Jiayin se había declarado culpable en abril. El caso marca un precedente en la forma en que las autoridades chinas están respondiendo a la crisis inmobiliaria y al fraude financiero corporativo, con penas ejemplares que buscan restablecer la confianza en el sistema económico del país.

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