La Guardia Civil de España cuenta con una flota de 620 drones que opera durante las 24 horas para vigilar incendios forestales, realizar operaciones de búsqueda y rescate, e inspeccionar viviendas en situaciones de emergencia. Los dispositivos utilizan cámaras térmicas y tecnología de fotogrametría que permite crear escenarios en 3D para predecir el avance del fuego en tiempo real.
La unidad, que incorporó sus primeros drones en 2015, ha crecido significativamente hasta contar con casi 1.500 pilotos certificados distribuidos por todo el territorio nacional. El teniente coronel Sergio Marín explicó desde la base de Torrejón de Ardoz en Madrid las capacidades operativas de estos equipos que operan a 100 metros de altura y complementan las labores de aviones y helicópteros.
Vigilancia de incendios forestales con tecnología térmica
Durante los incendios de julio de 2026, la unidad de drones asumió la coordinación aérea con cinco profesionales desplegados en las zonas afectadas. Los dispositivos realizan funciones críticas de perimetración del fuego, observación nocturna mediante cámaras térmicas y predicción de movimientos del incendio a través de fotogrametría.
La tecnología de fotogrametría permite crear un escenario 3D en tiempo real que muestra la evolución del incendio y ayuda a anticipar hacia dónde se dirigirá el fuego. Esta capacidad resulta fundamental para la toma de decisiones operativas y la coordinación de los equipos de extinción en tierra.
Lo que hacen los drones es un papel muy importante porque perimetran el incendio, pueden dar observación nocturna y también disponen de un elemento que se llama fotogrametría que permite, mediante un escenario 3D, ver en tiempo real la evolución del incendio y predecir los próximos movimientos
Los drones están repartidos por el conjunto del territorio nacional, lo que permite una respuesta rápida ante emergencias. Desde 2020, cuando la flota contaba con 35 drones registrados, el crecimiento ha sido exponencial hasta alcanzar las 620 unidades actuales.
Aplicación en operaciones de búsqueda y rescate
La utilidad de los drones va más allá de la vigilancia de incendios forestales. La Guardia Civil utiliza estos dispositivos para inspeccionar viviendas antes de que entren los agentes en operaciones de registro y para localizar personas en situaciones de emergencia.
Un caso significativo ocurrió durante la Dana de Valencia en 2024, donde los drones demostraron su capacidad para acceder a zonas inundadas. Durante esa operación, se inspeccionaron 100 viviendas, y en una de ellas se localizaron dos mujeres que fueron rescatadas posteriormente.
Con drones ligeros y drones pequeños pudimos entrar en casas a las que no podían acceder las fuerzas de a pie. En las 100 viviendas que revisamos, en una encontramos a dos mujeres que estaban dentro y que no se podrían haber localizado sin la ayuda de los drones
La integración de los drones en las operaciones policiales ha transformado los procedimientos estándar. El teniente coronel Marín señaló que estos dispositivos se han vuelto imprescindibles en las entradas y registros domiciliarios, permitiendo evaluar la situación antes de que ingresen los agentes.
Hace tres años era impensable que un dron estuviese en una entrada y registro. Ahora es impensable que no lo esté
Amenazas de drones criminales y sistemas antidrones
La Guardia Civil también enfrenta el uso de drones por parte de bandas criminales. Se han detectado incursiones de drones en instituciones penitenciarias para introducir drogas u objetos prohibidos, lo que ha obligado al desarrollo de medidas de contraataque.
Para contrarrestar esta amenaza, el cuerpo dispone de antidrones que emiten ondas para inhibir los dispositivos no autorizados. Los agentes pueden derribar drones mediante fuerza cinética o disparos cuando representan un riesgo para la seguridad.
Es como el ladrón y el policía. El dron sería el ladrón y el antidron, el policía
La preocupación sobre el uso criminal de drones radica en la facilidad con la que pueden causar daños considerables con poca inversión y preparación. Las autoridades confirman que estas incursiones se están detectando y se están inhibiendo de forma activa.
No tiene parangón. Con muy poco dinero y con poca preparación puede hacer un daño muy considerable
Marco regulatorio pionero en Europa
España se ha posicionado como pionera en la legislación sobre drones civiles a través del Real Decreto 517/2024, que establece el marco normativo para la operación de estos dispositivos. Esta regulación permite un uso más extensivo de la tecnología mientras mantiene estándares de seguridad.
El crecimiento de la flota de drones de la Guardia Civil convierte a esta institución en el organismo público con más pilotos de drones del planeta, aunque no se especifica si es la unidad más grande del mundo en términos absolutos. Los casi 1.500 pilotos certificados representan una capacidad operativa sin precedentes para un cuerpo de seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos drones opera la Guardia Civil de España?
La Guardia Civil cuenta con una flota de 620 drones distribuidos por todo el territorio nacional, operados por casi 1.500 pilotos certificados. Esta cifra representa un crecimiento significativo desde los 35 drones que tenían registrados en 2020.
¿Qué tecnología utilizan los drones para vigilar incendios?
Los drones están equipados con cámaras térmicas para vigilancia nocturna y utilizan fotogrametría para crear escenarios en 3D. Esta tecnología permite perimetrar el incendio, observarlo durante las 24 horas y predecir su avance en tiempo real.
¿Desde cuándo la Guardia Civil utiliza drones?
La Guardia Civil incorporó drones por primera vez en 2015. Desde entonces, la flota ha crecido de manera constante hasta alcanzar las 620 unidades actuales, con aplicaciones en vigilancia de incendios, operaciones de rescate e inspecciones de seguridad.
La incorporación de drones en las operaciones de la Guardia Civil ha transformado tanto la vigilancia de incendios forestales como las labores de rescate y seguridad. La tecnología de cámaras térmicas y fotogrametría proporciona información en tiempo real que resulta fundamental para la toma de decisiones operativas, mientras que los sistemas antidrones permiten contrarrestar amenazas de uso criminal de estos dispositivos.

