El proyecto europeo HEPRESTONE está transformando la manera en que se protegen los monumentos históricos mediante el uso de gemelos digitales, sensores y modelos tridimensionales. La iniciativa, coordinada por INTROMAC, ya se encuentra operando en tres monumentos clave: la Alcazaba de Mérida, el Castillo de Portezuelo y el recinto amurallado de Évora en Portugal.
Esta tecnología permite conocer en tiempo real el estado de conservación de los edificios históricos y anticipar problemas antes de que se conviertan en daños visibles. El proyecto marca un cambio fundamental en el modelo tradicional de intervención, pasando de una respuesta reactiva cuando los daños ya son evidentes hacia un enfoque preventivo basado en datos continuos.
Qué son los gemelos digitales y cómo protegen monumentos
Los gemelos digitales son reproducciones virtuales que replican el comportamiento de un monumento e incorporan información constructiva, ambiental y estructural. Esta tecnología permite simular escenarios, evaluar riesgos y planificar actuaciones sin intervenir físicamente en los edificios históricos.
La plataforma desarrollada por HEPRESTONE integra modelos tridimensionales realizados mediante metodología HBIM, documentación técnica, datos de sensores y herramientas de análisis. Los sensores instalados en los edificios históricos proporcionan datos constantes sobre la evolución constructiva de las estructuras, permitiendo a los especialistas detectar cambios imperceptibles que podrían derivar en problemas mayores.
Red de instituciones detrás del proyecto europeo
El proyecto HEPRESTONE reúne a múltiples instituciones especializadas en patrimonio, investigación y turismo. Además de INTROMAC como coordinador, participan la Universidade de Évora, el CSIC Instituto Arqueología de Mérida, la UEX, la Junta de Extremadura, Arrow4D, el Cluster de Turismo de Extremadura y la CCDR Alentejo.
Durante las últimas semanas, el proyecto presentó sus avances en las IV Jornadas de Intervención en el Patrimonio Histórico Extremeño celebradas en Mérida. Además, se presentaron las Guías de Identificación de Factores de Riesgo e Indicadores de Alerta en la Universidad de Évora, herramientas diseñadas para estandarizar la detección temprana de amenazas en el patrimonio histórico.
De la conservación reactiva a la prevención inteligente
El cambio más significativo que introduce esta tecnología radica en la transformación del modelo de conservación tradicional. Hasta ahora, las intervenciones en monumentos históricos ocurrían principalmente cuando los daños ya eran visibles y, en muchos casos, avanzados. Con los sensores y los gemelos digitales, los especialistas pueden monitorear constantemente las condiciones estructurales y ambientales.
Esta capacidad de simulación permite evaluar cómo diferentes factores climáticos, vibraciones o cambios en el uso del edificio podrían afectar la estructura a largo plazo. La información recopilada alimenta modelos predictivos que ayudan a priorizar intervenciones y asignar recursos de manera más eficiente.
Aplicación práctica en tres monumentos históricos
Los tres monumentos seleccionados para la aplicación del sistema representan tipologías arquitectónicas diferentes. La Alcazaba de Mérida es una fortaleza árabe del siglo IX que constituye uno de los complejos defensivos mejor conservados de la península ibérica. El Castillo de Portezuelo, ubicado en la provincia de Cáceres, representa la arquitectura militar medieval. Por su parte, el recinto amurallado de Évora en Portugal es un conjunto patrimonial reconocido por la UNESCO.
La diversidad de estos monumentos permite probar la versatilidad de la tecnología en diferentes contextos constructivos, materiales y condiciones ambientales. Los datos recopilados en estos tres sitios servirán para refinar los modelos y protocolos que posteriormente podrían extenderse a otros monumentos de la región transfronteriza.
Turismo sostenible integrado en la conservación
Más allá de la conservación física, la plataforma desarrollada por HEPRESTONE incluye herramientas para mejorar la experiencia del visitante. El sistema permite analizar flujos de visitantes, recorridos frecuentes, niveles de ocupación y planificar itinerarios sostenibles que reduzcan el impacto sobre las estructuras históricas.
El proyecto contempla la creación de contenidos digitales y recursos interactivos que enriquezcan la visita sin comprometer la integridad de los monumentos. Este enfoque integrado busca promover turismo sostenible, ecológico, inclusivo y adaptado al cambio climático en el espacio transfronterizo de la EUROZONA.
Difusión científica y participación pública
El proyecto participa activamente en eventos de divulgación científica. Actualmente se encuentra presente en el festival científico CiêncianaRua en Estremoz, donde presenta al público general las tecnologías desarrolladas y su aplicación práctica en la protección del patrimonio.
Esta estrategia de comunicación busca acercar la innovación tecnológica en conservación patrimonial a ciudadanos, turistas y profesionales del sector, generando conciencia sobre la importancia de proteger el legado histórico mediante métodos científicos avanzados.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un gemelo digital aplicado a monumentos históricos?
Es una reproducción virtual que replica el comportamiento de un monumento incorporando información constructiva, ambiental y estructural. Permite simular escenarios y evaluar riesgos sin intervenir físicamente en el edificio.
¿En qué monumentos se está aplicando esta tecnología?
El proyecto HEPRESTONE opera actualmente en tres monumentos: la Alcazaba de Mérida, el Castillo de Portezuelo en Extremadura y el recinto amurallado de Évora en Portugal.
¿Qué instituciones coordinan el proyecto HEPRESTONE?
INTROMAC coordina el proyecto junto a la Universidade de Évora, CSIC Instituto Arqueología de Mérida, UEX, Junta de Extremadura, Arrow4D, Cluster de Turismo de Extremadura y CCDR Alentejo.
La aplicación de tecnologías digitales avanzadas en la conservación del patrimonio histórico representa un avance significativo para la región transfronteriza entre España y Portugal. La combinación de sensores, modelos tridimensionales y análisis de datos permite transformar la gestión de monumentos desde un enfoque reactivo hacia uno preventivo, garantizando la preservación de estos testimonios históricos para las generaciones futuras.

