La sequía representa una amenaza mayor que las olas de calor para el funcionamiento de las centrales nucleares en Europa. Hungría se vio obligada a paralizar tres de los cuatro reactores de la central de Paks el lunes debido a la escasez de agua de refrigeración, dejando a la planta generando apenas 240 de sus 2,000 megavatios normales de electricidad. La situación se repitió en Rumania, donde el ejército realizó una explosión controlada submarina para redirigir agua del Danubio hacia la central de Cernavoda.
La central de Paks suministra el 50% del consumo eléctrico de Hungría, lo que convirtió la crisis hídrica en una emergencia nacional. El gobierno húngaro solicitó a la población reducir el consumo de electricidad entre las 17:00 y las 22:00 horas. En España, aunque las centrales nucleares no se han visto afectadas por los episodios actuales de altas temperaturas, la central de Ascó en Tarragona experimentó dificultades similares en 2024 durante la grave sequía que afectó a Cataluña.
Crisis hídrica en la central húngara de Paks
La situación en Hungría llegó a un punto crítico cuando el nivel del Danubio descendió tanto que la operación de la planta nuclear quedó comprometida. Con tres de cuatro reactores paralizados desde principio de semana, la central apenas generó 240 megavatios de electricidad, una fracción mínima de su capacidad total de 2,000 megavatios.
Péter Magyar, presidente de Hungría, describió la gravedad de la situación durante la madrugada del martes. Una leve subida de 1.5 centímetros en el nivel del Danubio evitó in extremis la desconexión total de la planta. El mandatario explicó que el país estuvo a pocos milímetros de tener que apagar completamente Paks.
Durante la madrugada, llegamos a pocos milímetros de (tener que) desconectar del todo la planta de Paks, pero se frenó la disminución del nivel del agua y en la mañana creció un centímetro y medio. La última turbina sigue operando de manera segura.
La crisis energética obligó al gobierno a implementar medidas de emergencia, solicitando a los ciudadanos húngaros que redujeran su consumo eléctrico durante las horas pico de la tarde y noche. La dependencia del país de esta única instalación nuclear para la mitad de su suministro eléctrico evidenció la vulnerabilidad de los sistemas energéticos ante fenómenos climáticos extremos.
Medidas extremas en Rumania para mantener operativa su central nuclear
En Rumania, el ejército realizó una explosión controlada submarina para intentar redirigir el caudal del Danubio hacia la central de Cernavoda, la única planta nuclear del país. La operación buscó garantizar el suministro de agua de refrigeración necesario para mantener los reactores en funcionamiento.
Radu Miruță, ministro de Defensa de Rumania, justificó la medida extrema señalando que cada día adicional de operación de la central representa una ganancia significativa para el sistema eléctrico nacional.
Cada día adicional de funcionamiento de la central de Cernavoda supone una ganancia.
La coordinación entre autoridades militares y operadores de la planta nuclear demostró el nivel de preocupación ante la posibilidad de tener que paralizar la instalación por falta de agua, un escenario que habría comprometido seriamente el suministro eléctrico del país.
Precedente en España: las dificultades de Ascó durante la sequía de 2024
En España, la central de Ascó en Tarragona enfrentó dificultades similares durante la grave sequía que afectó a Cataluña en 2024. Entre marzo y mayo de ese año, se realizaron cuatro paradas en la instalación para inspeccionar válvulas de control de agua, con la primera parada programada el 2 de marzo y una parada automática el 9 de marzo en la Unidad 1.
Durante la primavera de 2024, las cuencas internas de Cataluña se encontraban al 15% de su capacidad, lo que obligó a las autoridades catalanas a implementar restricciones severas, incluyendo la prohibición de llenar piscinas o regar con agua potable. La situación contrasta con los datos actuales del Ministerio de Transición Ecológica, que registran las cuencas internas de Cataluña al 82.4% de capacidad.
España cuenta con cinco centrales nucleares en funcionamiento. Las que se refrigeran con agua de río son Ascó en Tarragona, Cofrentes en Valencia y Trillo en Guadalajara. Por su parte, Almaraz en Cáceres utiliza el embalse artificial de Arrocampo para su refrigeración, mientras que Vandellós se refrigera con agua del mar Mediterráneo.
Sistemas de refrigeración y capacidad de respuesta ante el calor
El Foro Nuclear confirmó a finales de junio que ninguna central española fue afectada por los episodios de altas temperaturas registrados durante ese periodo. Las instalaciones están diseñadas específicamente para operar en condiciones de olas de calor.
Las centrales nucleares españolas están diseñadas para operar en condiciones de olas de calor, dadas las altas temperaturas que se suelen registrar en verano en nuestro país.
La reserva hídrica española se situaba el martes de la semana del 6 de agosto en el 69.6% de capacidad. La cuenca del Tajo registraba el 64.3% de capacidad, mientras que la cuenca del Júcar alcanzaba el 58.5%. Estas cifras demuestran una recuperación significativa respecto a la crisis de 2024.
Perspectiva europea sobre el suministro eléctrico
A pesar de las crisis puntuales en Hungría y Rumania, la Comisión Europea manifestó que no prevé problemas generalizados de suministro eléctrico en la Unión Europea derivados de la sequía. Sin embargo, los episodios registrados evidencian la vulnerabilidad de las centrales nucleares que dependen de fuentes de agua dulce para su refrigeración.
La situación en el Danubio durante esta semana demuestra que la disponibilidad de agua para refrigeración puede convertirse en un factor crítico más rápidamente que las propias temperaturas ambientales, especialmente para instalaciones que representan porcentajes significativos del suministro eléctrico nacional.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la sequía afecta más que el calor a las centrales nucleares?
Las centrales nucleares requieren grandes volúmenes de agua para refrigerar sus reactores. La escasez de agua en ríos como el Danubio puede obligar a paralizar reactores, mientras que las plantas están diseñadas para operar con altas temperaturas ambientales.
¿Qué porcentaje de electricidad genera la central de Paks para Hungría?
La central de Paks suministra el 50% del consumo eléctrico de Hungría, lo que la convierte en una instalación crítica para el sistema energético del país.
¿Cuántas centrales nucleares operan en España?
España cuenta con cinco centrales nucleares en funcionamiento: Ascó, Cofrentes, Trillo, Almaraz y Vandellós. Tres de ellas se refrigeran con agua de río, una utiliza un embalse artificial y otra agua del mar Mediterráneo.
Los episodios registrados en Hungría y Rumania durante esta semana, junto con los precedentes de Ascó en 2024, evidencian que la disponibilidad de recursos hídricos representa un factor crítico para la operación de centrales nucleares en Europa. Aunque la subida del Danubio evitó el apagado total de Paks, la situación pone de manifiesto la necesidad de monitoreo constante de las fuentes de agua utilizadas para refrigeración en estas instalaciones estratégicas.

