Durante una visita histórica a Ceuta, el rey defendió la integridad territorial de España, pidió unidad institucional ante la crisis migratoria y llamó a mantener una relación de buena vecindad con Marruecos.

El rey Felipe VI reafirmó el 13 de octubre que Ceuta y Melilla forman parte de España y que su soberanía no está sujeta a negociación. Durante su primera visita a Ceuta como monarca, también defendió la necesidad de mantener una relación de confianza y respeto con Marruecos, en medio de las tensiones provocadas por la crisis migratoria de finales de julio.

«La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles», afirmó Felipe VI ante una representación de la sociedad ceutí.

El monarca sostuvo que España y la Unión Europea tienen la voluntad y la responsabilidad de mantener una relación de buena vecindad con Marruecos, basada en el respeto mutuo y orientada a preservar la estabilidad, la paz y la seguridad regionales.

Felipe VI pide una relación de respeto con Marruecos

En su discurso, el rey destacó que la cooperación entre España y Marruecos debe beneficiar a ambos lados de la frontera. Sin embargo, subrayó que ese entendimiento requiere buena fe por parte de los dos países.

Felipe VI aseguró que España mantendrá su disposición a trabajar para alcanzar ese objetivo, siempre bajo los principios de confianza y respeto mutuos.

La visita se produjo en un contexto diplomático delicado. Marruecos mantiene sus propias reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, mientras España sostiene que ambas ciudades autónomas forman parte de su territorio y de la Unión Europea.

La visita de los reyes también tuvo un componente simbólico: fue la primera de un monarca español a las dos ciudades desde el viaje de Juan Carlos I y la reina Sofía en 2007.

Crisis migratoria en Ceuta: el rey pide soluciones

Felipe VI también abordó las consecuencias de la entrada masiva de personas desde Marruecos durante los días 30 y 31 de julio de 2026.

El Gobierno español cifró inicialmente en 72 mil las personas que llegaron de manera irregular a Ceuta durante ese episodio. Posteriormente, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, habló de unas 80 mil, aunque fuentes de su departamento aclararon que la cifra oficial se mantenía en 72 mil. La mayoría regresó a Marruecos durante las siguientes horas y días.

La crisis dejó presión sobre los servicios públicos, especialmente los destinados a menores y personas que necesitaban acogida o protección internacional. En agosto, el Gobierno estimó que miles de personas todavía permanecían en la ciudad, incluidos menores y posibles solicitantes de asilo.

Ante esta situación, Felipe VI pidió unidad entre las instituciones locales, el Gobierno central y las fuerzas políticas para alcanzar soluciones concretas.

El monarca sostuvo que las autoridades deben actuar coordinadamente y responder a las necesidades de la población de Ceuta, que afronta consecuencias sociales, económicas y políticas derivadas de la crisis.

Felipe VI defiende el retorno de quienes entraron irregularmente

Durante su intervención, el rey afirmó que las personas que entraron irregularmente en España deben regresar a su lugar de origen lo antes posible.

No obstante, también señaló que mientras permanezcan en territorio español deben recibir un trato digno y humano.

«Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben —como regla de principio— regresar a su lugar de origen, lo antes posible», declaró.

El mensaje vinculó la defensa de las fronteras con la necesidad de garantizar un trato respetuoso a las personas migrantes. La aplicación de los retornos debe ajustarse a los procedimientos legales correspondientes, incluidas las garantías que puedan resultar aplicables en cada caso.

Una visita histórica para Ceuta y Melilla

La presencia de Felipe VI y la reina Letizia en Ceuta tuvo un significado institucional especial, pues ningún monarca español había visitado ambas ciudades desde 2007.

Durante la jornada, los reyes participaron en actos oficiales y encuentros con representantes de la sociedad ceutí. También rindieron homenaje a las personas fallecidas durante la crisis migratoria de julio.

El recorrido continuó el miércoles 14 de octubre en Melilla, donde los monarcas tenían previsto reunirse con autoridades y representantes de la sociedad local.

Con estas visitas, la Corona buscó mostrar su respaldo a los habitantes de ambas ciudades autónomas y reafirmar la posición de España sobre su soberanía.

La visita ocurre mientras España busca preservar la cooperación con Marruecos sin modificar su posición sobre Ceuta y Melilla. Al mismo tiempo, las autoridades deben gestionar las consecuencias de la crisis migratoria y garantizar que las medidas adoptadas respeten la legislación vigente.

También lee: Marruecos mantiene silencio ante la visita de los reyes de España a Ceuta

Compartir.
Exit mobile version