El obispo Alfonso de Galarreta y cuatro sacerdotes fueron excomulgados tras ordenar a cuatro obispos sin autorización papal el 1 de julio de 2026. Los sacerdotes excomulgados son Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, todos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, un grupo ultraconservador que mantiene una relación tensa con el Vaticano desde hace décadas.
La ordenación episcopal sin mandato papal es considerada por la Santa Sede como un acto que genera excomunión automática. Este nuevo episodio reabre el conflicto histórico entre los lefebvrianos y la jerarquía católica, un enfrentamiento que tiene su origen en el rechazo de este grupo a las reformas del Concilio Vaticano II celebrado entre 1962 y 1965.
Origen y fundación de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre, quien había sido misionero espiritano en África francófona. Lefebvre creó esta organización en oposición directa a las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II, convocado por Juan XXIII y clausurado por Pablo VI.
El grupo eligió como patrono a Pío X, pontífice que había denunciado lo que llamó el error del modernismo. Inicialmente, la Fraternidad fue reconocida por el obispo de Friburgo, François Charrière. Sin embargo, las tensiones con Roma se intensificaron a medida que el grupo consolidaba su rechazo a las nuevas directrices litúrgicas y doctrinales de la Iglesia.
Los lefebvrianos consideran al Concilio Vaticano II como una síntesis de todas las herejías y justifican su posición bajo lo que denominan un estado de necesidad para preservar la tradición católica. La Fraternidad se expandió por Francia, Alemania, Países Bajos, Italia, España, Estados Unidos, Canadá y Oceanía, estableciendo colegios, seminarios y comunidades en estos territorios.
Posiciones doctrinales y litúrgicas del grupo ultraconservador
Antes del Concilio Vaticano II, la misa se oficiaba únicamente en latín. El Concilio permitió celebrar la misa en lengua local y promovió una mayor participación de los laicos en las celebraciones litúrgicas. Los lefebvrianos rechazan estas reformas y defienden la misa tradicional en latín como la única forma legítima de culto.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X mantiene posiciones conservadoras en diversos temas morales y sociales. El grupo rechaza el aborto, la eutanasia, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la ideología de género y la ordenación de mujeres. Además, exigen una educación y formación religiosa tradicional para sus miembros y fieles.
Estas posturas han generado críticas y un aislamiento progresivo respecto a la Iglesia católica oficial, aunque el grupo ha mantenido una estructura organizativa sólida y una base de seguidores en varios continentes.
La crisis de 1988 y la primera ola de excomuniones
El punto más crítico en la relación entre los lefebvrianos y el Vaticano ocurrió en 1988, cuando Marcel Lefebvre consagró a cuatro obispos sin el mandato del papa Juan Pablo II. Los obispos consagrados fueron Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta.
La Santa Sede consideró esta ordenación como un acto de excomunión automática, aplicable tanto a Lefebvre como a los cuatro obispos consagrados. Este episodio profundizó la ruptura entre la Fraternidad y Roma, consolidando el estatus irregular del grupo dentro de la estructura eclesiástica católica.
La consagración de 1988 fue vista por el Vaticano como un desafío directo a la autoridad papal y a la unidad de la Iglesia. Durante las décadas siguientes, diversos intentos de reconciliación no lograron resolver las diferencias doctrinales y litúrgicas que separan a ambas partes.
Intentos de reconciliación bajo Benedicto XVI y Francisco
En 2009, el papa Benedicto XVI levantó la excomunión de los cuatro obispos supervivientes consagrados en 1988, en un gesto de apertura hacia la Fraternidad. Sin embargo, este levantamiento no significó la plena integración del grupo a la Iglesia católica, ya que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X mantuvo su estatus irregular.
Durante el pontificado del papa Francisco, se realizaron nuevos gestos de acercamiento. El Vaticano reconoció la validez de las confesiones realizadas por sacerdotes lefebvrianos y autorizó, bajo ciertas condiciones, la asistencia de estos sacerdotes a matrimonios. Estos avances, sin embargo, no han eliminado las diferencias fundamentales que persisten entre ambas partes.
La nueva excomunión de 2026 demuestra que las tensiones continúan vigentes. La ordenación de cuatro obispos sin autorización papal replica el escenario de 1988 y evidencia que la Fraternidad mantiene su postura de actuar independientemente de las directrices vaticanas cuando considera que está en juego la preservación de la tradición católica.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes son los lefebvrianos?
Los lefebvrianos son miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, un grupo ultraconservador fundado en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en oposición a las reformas del Concilio Vaticano II. Defienden la misa en latín y mantienen posiciones conservadoras en temas morales y doctrinales.
¿Por qué fueron excomulgados en 2026?
El obispo Alfonso de Galarreta y cuatro sacerdotes fueron excomulgados tras ordenar a cuatro obispos el 1 de julio de 2026 sin autorización papal. La Santa Sede considera este acto como causa de excomunión automática.
¿Qué ocurrió en 1988 con la Fraternidad San Pío X?
Marcel Lefebvre consagró a cuatro obispos sin mandato del papa Juan Pablo II en 1988, lo que resultó en la excomunión automática de Lefebvre y los cuatro obispos. Esta excomunión fue levantada por Benedicto XVI en 2009, aunque la Fraternidad mantuvo un estatus irregular.
La nueva excomunión de cinco miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X confirma que el conflicto entre este grupo ultraconservador y el Vaticano continúa sin resolverse. Las diferencias doctrinales y litúrgicas que dieron origen a la Fraternidad en 1970 permanecen como obstáculos centrales para una reconciliación plena con la jerarquía católica.


