Miles de personas se manifestaron este sábado en Madrid para exigir pensiones públicas dignas y rechazar cualquier intento de privatizar el sistema. La protesta coincidió con otras movilizaciones por mejores condiciones educativas y el derecho a la vivienda.
La marcha fue convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE). Los participantes reclamaron medidas para proteger el poder adquisitivo de los jubilados y garantizar prestaciones suficientes.
Pensionistas exigen aumentos ligados a la inflación
Francisca López, portavoz nacional de COESPE, pidió que las pensiones se actualicen conforme al índice de precios al consumo (IPC) real. El objetivo es evitar que el aumento del costo de vida reduzca los ingresos de las personas pensionistas.
La movilización también se desarrolló en un contexto de debate político sobre el futuro del sistema público y el papel de los mecanismos privados de ahorro para la jubilación.
Las cifras de asistencia variaron según la fuente: los organizadores calcularon 50 mil participantes, mientras que la Delegación del Gobierno estimó 25 mil, de acuerdo con RTVE.
Docentes mantienen la huelga en Madrid
La defensa de las pensiones coincidió con las protestas del profesorado de la educación pública no universitaria de la Comunidad de Madrid. La huelga indefinida comenzó el 14 de octubre y ha movilizado a docentes, familias y estudiantes.
Entre sus principales demandas están reducir las horas lectivas, disminuir el número de alumnos por grupo y mejorar los salarios.
Los docentes piden pasar de 19 a 17 horas lectivas semanales en Secundaria, Formación Profesional y enseñanzas de régimen especial. Para Infantil y Primaria, reclaman una reducción de 25 a 22 horas.
Las organizaciones convocantes sostienen que estos cambios permitirían mejorar las condiciones laborales del profesorado y la atención al alumnado.
La vivienda también impulsa las protestas
En paralelo, una acampada en la Puerta del Sol continuó sus actividades para exigir el derecho a una vivienda digna. La movilización comenzó tras el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que falleció días después en el hospital.
El movimiento mantiene sus reclamaciones contra los desahucios y por el acceso a una vivienda asequible.
Las tres movilizaciones reflejan demandas sociales distintas en la capital española: la protección de las pensiones, la mejora de la educación pública y las dificultades para acceder a una vivienda.

