Una serie de presuntos ciberataques contra sistemas de refrigeración afectó a supermercados y otros comercios de al menos seis países europeos. Los incidentes provocaron pérdidas de alimentos, retiradas preventivas de productos y temperaturas de hasta 50 grados centígrados en algunos equipos.
Los problemas se registraron durante la madrugada del domingo 1 al lunes 2 de noviembre. Entre los países afectados figuran Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda, Países Bajos y Estonia.
En Bélgica, los reportes empresariales contabilizaron alrededor de 40 establecimientos de Delhaize y 15 de Carrefour. En Irlanda, Musgrave confirmó problemas en 13 supermercados SuperValu. Por su parte, el proveedor Danfoss reportó afectaciones en 17 negocios de Países Bajos, principalmente carnicerías y pequeñas tiendas.
En Suecia también se registraron incidencias en establecimientos de ICA y Coop. En Estonia, un proveedor tecnológico confirmó que uno de sus clientes sufrió una intrusión en el sistema que controlaba sus equipos de refrigeración.
El alcance económico todavía no está determinado. Algunos comercios tuvieron que desechar mercancía, mientras otros utilizaron camiones frigoríficos para conservar los alimentos.
Los ataques modificaron a distancia los sistemas de refrigeración
Los incidentes presentan un patrón similar: los atacantes habrían accedido de forma remota a equipos conectados a internet y alterado sus configuraciones.
En algunos establecimientos, los sistemas fueron colocados en modo de descongelación. Esto provocó que los refrigeradores y congeladores elevaran su temperatura, con el riesgo de romper la cadena de frío.
En Bélgica, los problemas comenzaron alrededor de la medianoche. Según reportes de medios locales, algunos congeladores alcanzaron aproximadamente 15 grados centígrados.
La empresa de instalaciones frigoríficas Sabcobel movilizó técnicos desde la una de la madrugada para revisar los equipos afectados. Algunos comercios recurrieron a camiones refrigerados para proteger sus productos.
Delhaize confirmó afectaciones en varias decenas de establecimientos de Bélgica y Luxemburgo. La compañía señaló que sus centros de distribución continuaban operando y que la disponibilidad de productos frescos y congelados era temporalmente limitada.
Carrefour Bélgica, por su parte, reportó problemas en 15 de sus más de 700 tiendas.
Congeladores alcanzaron 50 grados en Suecia
En Suecia, las cadenas ICA y Coop informaron de problemas en sus sistemas de refrigeración.
ICA reconoció que un número limitado de establecimientos resultó afectado, aunque no precisó cuántos. Uno de sus locales en Sjöbo informó que sus refrigeradores y congeladores habían alcanzado los 50 grados centígrados.
Coop también reportó incidencias en seis tiendas del centro del país. Las autoridades suecas comenzaron a revisar el caso mediante su Centro Nacional para la Seguridad Cibernética.
En Irlanda, Musgrave identificó problemas en un modelo específico de equipos instalado en 13 supermercados SuperValu. La compañía retiró de la venta los productos refrigerados y congelados de los establecimientos afectados como medida preventiva.
En Países Bajos, Danfoss confirmó que 17 negocios sufrieron alteraciones en sus equipos. Los establecimientos afectados eran principalmente carnicerías y pequeños comercios, sin reportes de daños en las grandes cadenas de supermercados.
La empresa señaló que algunos sistemas utilizaban contraseñas predeterminadas y estaban conectados a redes sin protección adecuada. También recordó que había recomendado a sus clientes restringir el acceso remoto y desconectar los equipos de internet cuando no contaran con conexiones seguras.
En Estonia, un proveedor tecnológico informó que un atacante accedió a una computadora que controlaba un sistema de refrigeración y elevó la temperatura hasta los 50 grados. La empresa aseguró que pudo intervenir en pocos minutos y evitar daños importantes.
Francia registró un antecedente similar en octubre
Los nuevos incidentes ocurrieron semanas después de un ataque contra sistemas de refrigeración de supermercados en Francia.
Durante la noche del 11 al 12 de octubre, cientos de establecimientos de cadenas como Intermarché, Coopérative U, Carrefour, E.Leclerc y Monoprix reportaron alteraciones en sus equipos.
En aquel episodio, los atacantes manipularon de forma remota los controles de refrigeración. Algunos sistemas elevaron la temperatura de los congeladores hasta los 50 grados centígrados.
Las afectaciones obligaron a retirar y destruir grandes cantidades de alimentos frescos y congelados. La Fiscalía de París abrió una investigación que también consideró los daños materiales y algunos conatos de incendio.
El presidente de Intermarché estimó que las pérdidas para el sector podían alcanzar decenas de millones de euros en una sola jornada.
Aunque los incidentes recientes presentan similitudes con el ataque francés, todavía no existe una confirmación de que todos formen parte de una misma operación.
La seguridad de los equipos conectados, bajo revisión
Los ataques también pusieron en evidencia los riesgos de mantener sistemas industriales conectados a internet sin medidas suficientes de protección.
Los equipos de refrigeración comercial suelen permitir la supervisión y el mantenimiento a distancia. Esta conexión facilita la detección de fallas, pero también puede abrir una vía de acceso si los dispositivos utilizan contraseñas débiles, configuraciones inseguras o sistemas desactualizados.
Danfoss señaló que algunos de los equipos afectados en Países Bajos conservaban contraseñas predeterminadas y carecían de conexiones protegidas. La empresa sostuvo que las recomendaciones de seguridad que había difundido podían haber evitado esos incidentes.
Por ahora, las autoridades y las compañías afectadas continúan revisando los sistemas comprometidos. Tampoco se ha identificado públicamente a los responsables ni se ha demostrado que los ataques registrados en los distintos países estén coordinados.
Mientras avanzan las investigaciones, los comercios deben revisar sus equipos y garantizar que los alimentos disponibles hayan permanecido bajo condiciones adecuadas de conservación.

