Ucrania atacó este lunes 4 de agosto un almacén de Wildberries, la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, en el tercer ataque registrado contra esta empresa en apenas dos semanas. El gobierno de Volodímir Zelenski considera que esta red logística constituye una cadena de suministro clave para componentes de drones militares utilizados por las fuerzas rusas en el conflicto.
Los ataques se intensificaron desde el 18 de julio de 2026, señalando un nuevo frente en la estrategia ucraniana dirigida contra la infraestructura económica rusa. Wildberries no es una empresa cualquiera: representa más del 2% del Producto Interno Bruto de Rusia, con un volumen de negocio anual declarado entre 70.000 y 75.000 millones de euros.
El objetivo detrás de los ataques: componentes militares en una plataforma comercial
La razón principal por la que Kiev tiene en la mira a Wildberries radica en su doble papel como plataforma de comercio general y punto de venta de material militar. En su página web, Wildberries ofrece componentes para drones y chalecos antibalas, además de las tradicionales 37.000 marcas que comercializa, incluyendo ropa, calzado, cosméticos, productos para el hogar, artículos infantiles, electrónica, libros, joyería, alimentos, viajes y servicios bancarios.
Esta característica convierte a la empresa en un objetivo estratégico dentro del conflicto. El gobierno ucraniano considera que la plataforma facilita el acceso a componentes que posteriormente se utilizan en la fabricación de drones militares rusos, aunque la empresa funciona principalmente como un marketplace de productos diversos.
Un imperio logístico que mueve 750.000 pedidos diarios
Wildberries no solo es la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, sino también su red logística más extensa. La empresa cuenta con una decena larga de centros de distribución, más de 100 centros de clasificación y supera los 20.000 puntos de recogida distribuidos por todo el territorio ruso.
La infraestructura de la compañía abarca 1 millón de metros cuadrados de superficie total de almacenamiento y procesa un promedio de 750.000 pedidos diarios. Para sostener esta operación, emplea alrededor de 50.000 trabajadores, cifra que se duplica hasta alcanzar los 100.000 empleados en picos estacionales.
La empresa presta servicios en Emiratos Árabes Unidos y en varias antiguas repúblicas soviéticas: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán y Tayikistán. Sin embargo, hasta 2022 también operaba en Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Moldavia, Polonia, Eslovaquia, Turquía, Ucrania y España, mercados de los que se retiró tras la invasión rusa de Ucrania y las subsecuentes sanciones internacionales.
La historia de Tatyana Kim y el ascenso de un gigante ruso
Tatyana Kim, una profesora de idiomas, fundó Wildberries en 2004. Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento se transformó en el principal motor de comercio electrónico de Rusia. Kim es considerada actualmente la mujer más rica de Rusia.
La empresa experimentó una expansión acelerada durante la década siguiente. Entre 2008 y 2009 comenzó a realizar pedidos directamente a fabricantes. En 2012 entró en Bielorrusia, en 2014 en Kazajistán, en 2017 en Kirguistán y en 2018 en Armenia. Durante la pandemia de COVID-19 en 2020, la empresa duplicó sus ventas, alcanzando los 6.000 millones de dólares, de los cuales 305 millones de dólares correspondieron a mercados internacionales.
El crecimiento no se detuvo ahí. En 2021 adquirió Standard Credit, un pequeño banco ruso. Durante el verano de 2022 fabricaba equipaciones para clubes de la Premier League rusa. En 2023 comenzó a ofrecer paquetes turísticos, y en 2024 se fusionó con Russ Group, empresa de publicidad exterior. En 2025 adquirió una participación estatal en el operador postal uzbeko UzPost.
Sanciones previas y nuevas medidas europeas
Wildberries no es ajena a las sanciones relacionadas con el conflicto. En julio de 2021, antes de la invasión, Ucrania ya había impuesto sanciones contra la plataforma. Tras la invasión rusa en 2022, las sanciones internacionales obligaron a la empresa a retirarse de múltiples mercados europeos y norteamericanos.
Recientemente, en julio de 2026, la Unión Europea sancionó la división bancaria de Wildberries, añadiendo una nueva capa de presión sobre el conglomerado empresarial. Esta medida afecta las operaciones financieras de la empresa y limita aún más su capacidad de expandirse internacionalmente.
Impacto económico y respuesta del gobierno ruso
Los ataques ucranianos no solo afectan a Wildberries como empresa, sino que tienen repercusiones en toda la cadena de suministro rusa. Miles de pequeñas empresas se arriesgan a cerrar debido a los ataques, ya que dependen de la plataforma para distribuir sus productos.
Ante esta situación, el gobierno ruso está estudiando vías de apoyo a Wildberries tras los ataques. Sin embargo, no se han especificado cuáles serían las medidas concretas que se implementarían para proteger la infraestructura de la empresa o compensar los daños ocasionados.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Wildberries y por qué Ucrania la ataca?
Wildberries es la mayor plataforma de comercio electrónico y red logística de Rusia, que representa más del 2% del PIB del país. Ucrania la ataca porque considera que es una cadena de suministro clave para componentes de drones militares rusos, ya que en su página web ofrece componentes para drones y chalecos antibalas.
¿Cuántos ataques ha sufrido Wildberries recientemente?
Wildberries ha sufrido tres ataques en dos semanas. La intensificación comenzó el 18 de julio de 2026, y el más reciente ocurrió el lunes 4 de agosto de 2026.
¿Cuál es el tamaño de la operación de Wildberries?
Wildberries procesa un promedio de 750.000 pedidos diarios, cuenta con más de 20.000 puntos de recogida, más de 100 centros de clasificación y emplea entre 50.000 y 100.000 personas según la temporada. Su volumen de negocio anual oscila entre 70.000 y 75.000 millones de euros.
La intensificación de los ataques ucranianos contra Wildberries refleja una estrategia dirigida contra infraestructuras económicas rusas que podrían tener aplicaciones militares. Con tres ataques en apenas dos semanas y la posibilidad de que miles de pequeñas empresas se vean afectadas, el conflicto muestra cómo las plataformas de comercio electrónico pueden convertirse en objetivos estratégicos cuando operan en contextos de guerra.

