Una alianza entre el Hospital del Mar, el Hospital Clínic y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona dio origen al 3D Lab Mar-Clínic, una unidad especializada en la fabricación de productos sanitarios mediante tecnología de impresión 3D. Esta iniciativa permitirá producir internamente guías quirúrgicas personalizadas, prótesis de titanio, biomodelos para explicación de procedimientos y productos de apoyo adaptados a las necesidades específicas de cada paciente.

Óscar Pera, radiofísico y coordinador de la Unidad de Innovación 3D del Hospital del Mar, explicó que hasta ahora esta tecnología se externalizaba a empresas especializadas, lo que limitaba significativamente la cantidad de piezas que los hospitales públicos podían producir. Un hospital público apenas podía permitirse fabricar aproximadamente diez guías al año debido a los costos. La nueva unidad abrirá esta tecnología a más patologías y profesionales.

Un modelo colaborativo abierto a más centros hospitalarios

El 3D Lab Mar-Clínic estará formado por ingenieros biomédicos y profesionales clínicos como traumatólogos y radiólogos. La iniciativa está diseñada con una visión amplia que no solo dará servicio a las necesidades internas de los hospitales participantes, sino que permitirá unir esfuerzos y compartir recursos entre diferentes centros.

Pera señaló que existe un amplio grupo de hospitales de tamaño intermedio a los que les resulta difícil acceder a estas tecnologías, porque requieren ingenieros, espacios, equipamiento y conocimiento especializado. La iniciativa está abierta a que se incorporen más centros hospitalarios que deseen aprovechar esta capacidad de fabricación.

Hasta ahora no había habido una iniciativa con una visión más amplia que no solo diera servicio a las necesidades internas de un hospital, sino que permitiera unir esfuerzos y compartir recursos.

El radiofísico aclaró que lo que se creará es una unidad de impresión 3D completa, no simplemente la adquisición de impresoras. De hecho, las impresoras 3D ya existen en el Hospital del Mar. La verdadera dificultad está en el conocimiento especializado, en saber desarrollar todo el proceso que va desde disponer de una impresora hasta conseguir una pieza de uso clínico que pueda ayudar durante una intervención quirúrgica.

Aplicaciones clínicas y ventajas para pacientes

La unidad fabricará guías quirúrgicas personalizadas que permitirán al cirujano saber exactamente por dónde deben realizar los cortes de huesos. Con esta tecnología se puede fabricar previamente una guía personalizada que el cirujano coloca físicamente sobre el hueso y que le indica exactamente por dónde debe realizar el corte.

Esta precisión permitirá reducir riesgos durante la operación y también disminuir el tiempo de quirófano, lo que a su vez podría suponer una reducción de costes. Además, se podrán fabricar prótesis de titanio y crear biomodelos para explicar tumores y procedimientos a los pacientes de manera más comprensible.

Con esta tecnología podemos fabricar previamente una guía personalizada que el cirujano coloca físicamente sobre el hueso y que le indica exactamente por dónde debe realizar el corte. Esto permite reducir riesgos durante la operación y también disminuir el tiempo de quirófano, lo que a su vez supone una reducción de costes.

La tecnología también permite fabricar productos de apoyo adaptados a necesidades de pacientes específicos. Muchas veces estos objetos no existen comercialmente o los pacientes no pueden acceder a ellos por su precio. Algunas de estas pequeñas piezas de apoyo pueden tener un costo de apenas céntimos al fabricarse internamente.

Tecnología al servicio del sistema público de salud

Pera enfatizó que la tecnología 3D forma parte de lo que se conoce como industria 4.0 y es una de las grandes innovaciones que están llegando a toda la sociedad y también al sector sanitario. Sin embargo, aclaró que la impresora 3D es simplemente el hardware, comparable a comprar ordenadores.

Lo que la nueva unidad pretende es abrir esta tecnología a muchas más patologías y a muchos más profesionales mediante la fabricación interna con personal propio. Este modelo hace que el coste añadido sea mucho menor y puede acabar suponiendo un ahorro, porque la inversión en esta tecnología podría recuperarse mediante la reducción de otros costes, como el tiempo de quirófano.

Lo que queremos hacer ahora es abrir esta tecnología a muchas más patologías y a muchos más profesionales.

El coordinador de la unidad destacó que esta tecnología tiene aplicaciones en prácticamente todas las áreas y servicios del sector sanitario. La capacidad de fabricar internamente permitirá personalizar soluciones para casos específicos que antes quedaban fuera del alcance del sistema público por limitaciones presupuestarias.

El papel de los ingenieros biomédicos en la medicina moderna

Pera subrayó la importancia de contar con profesionales especializados para implementar estas tecnologías. Sin ingenieros biomédicos y profesionales clínicos capacitados, habrá muchas tecnologías que los hospitales no podrán incorporar adecuadamente, entre ellas la inteligencia artificial o las tecnologías 3D.

La creación del 3D Lab Mar-Clínic representa un modelo de colaboración público-privada que busca democratizar el acceso a tecnología médica avanzada dentro del sistema sanitario público. La unidad permitirá que más profesionales y pacientes se beneficien de herramientas que hasta ahora estaban limitadas por costos de externalización.

Preguntas frecuentes

¿Qué hospitales participan en el 3D Lab Mar-Clínic?

El proyecto es una alianza entre el Hospital del Mar, el Hospital Clínic y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona. La iniciativa está abierta a que se incorporen más centros hospitalarios.

¿Qué tipo de productos sanitarios fabricará la unidad?

La unidad fabricará guías quirúrgicas personalizadas, prótesis incluyendo prótesis de titanio, biomodelos para explicación de procedimientos y productos de apoyo adaptados a necesidades específicas de pacientes.

¿Por qué es importante fabricar estos productos internamente?

Hasta ahora estos productos se externalizaban a empresas especializadas, lo que limitaba la cantidad que los hospitales públicos podían producir a aproximadamente diez guías al año. La fabricación interna permite reducir costos y ampliar el acceso a más patologías y profesionales.

El 3D Lab Mar-Clínic representa un avance en la incorporación de tecnología de impresión 3D al sistema sanitario público catalán, con un modelo colaborativo que busca hacer más accesible esta innovación para hospitales que antes enfrentaban barreras económicas y técnicas para implementarla.

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