El museo y galería Kelvingrove, ubicado en Glasgow, Escocia, retiró de su exposición permanente una momia egipcia identificada como Nekht, un sacerdote del antiguo Egipto. La decisión responde a una nueva política ética que exige consentimiento documentado para exhibir restos humanos.

La medida también incluye una cabeza momificada, una mano derecha y un pie derecho procedentes de Luxor, Egipto. Las piezas dejaron de estar disponibles al público y fueron sustituidas por un aviso que explica la decisión.

“Hemos retirado los restos humanos de esta exposición como marca de respeto”, señala el cartel colocado en el espacio donde se encontraba la momia.

¿Por qué retiraron la momia egipcia?

Un portavoz de Glasgow Life, la organización responsable de gestionar el museo, explicó al diario Glasgow Times que la decisión responde al Código de Ética Museística al que la institución se adhirió en junio de 2026.

La política sobre restos humanos establece que solo deben exhibirse cuando existe consentimiento documentado e informado de la persona fallecida o de sus descendientes.

El criterio modifica la manera en que la institución presenta restos humanos antiguos. Aunque estas piezas forman parte de sus colecciones arqueológicas, el museo considera que su valor histórico no elimina la necesidad de evaluar las condiciones éticas de su exhibición.

La medida no implica necesariamente que las piezas hayan sido destruidas o devueltas a Egipto. La información difundida indica que fueron retiradas de las salas abiertas al público, pero no precisa cuál será su destino definitivo.

El debate sobre la exhibición de restos humanos

La decisión de Kelvingrove se inscribe en una discusión internacional sobre el tratamiento de restos humanos en museos. Durante décadas, distintas instituciones han exhibido momias y restos arqueológicos como parte de sus colecciones históricas y científicas.

Sin embargo, las prácticas museísticas han evolucionado hacia una mayor consideración de la dignidad de las personas fallecidas, el consentimiento y la relación de las comunidades de origen con su patrimonio cultural.

En el caso de restos de miles de años de antigüedad, obtener un consentimiento documentado puede resultar imposible. Por eso, las políticas institucionales deben establecer criterios para decidir cuándo una exhibición resulta ética y qué alternativas existen para conservar y estudiar las piezas.

Kelvingrove recibe más de un millón de visitantes al año

La galería y museo Kelvingrove es uno de los principales espacios culturales de Glasgow. Recibe aproximadamente 1.3 millones de visitantes al año y alberga colecciones de arqueología, historia natural y arte.

Entre sus obras figuran piezas de artistas como Salvador Dalí y Vincent van Gogh, además de objetos procedentes de distintas civilizaciones.

La retirada de la momia de Nekht muestra cómo las instituciones culturales revisan sus prácticas de exhibición. El desafío consiste en preservar el conocimiento histórico sin ignorar las consideraciones éticas que plantea la exposición de restos humanos.

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