El exsecretario general de la OTAN y antiguo Alto Representante de la Unión Europea, Javier Solana, instó a Europa a reflexionar seriamente sobre su seguridad y defensa en la previa de la cumbre de la Alianza Atlántica en Ankara, Turquía. El diplomático español, quien actualmente preside el Centro de Economía Global y Geopolítica de Esade (EsadeGeo), enfatizó la necesidad de que el continente articule una estrategia de seguridad más robusta en el contexto actual.
Solana, nacido en 1942 y quien dirigió la OTAN entre 1995 y 1999 antes de ocupar el cargo de Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE durante una década, abordó en una entrevista los desafíos que enfrenta la relación transatlántica con el presidente estadounidense Donald Trump en su segundo mandato, así como las tensiones previstas en la cumbre turca.
La advertencia sobre la seguridad europea y el papel de Estados Unidos
En sus declaraciones, Solana expresó una preocupación clara sobre la dependencia europea de Estados Unidos en materia de defensa. El exministro de Asuntos Exteriores bajo la presidencia de Felipe González en los años 1980 y principios de los 90 señaló que los cambios en la política estadounidense requieren una respuesta europea coordinada.
Europa tiene que pensar seriamente en su propia seguridad. Yo creo que eso es una reflexión que tenemos que hacernos todos los europeos, en tanto que europeos y en tanto que nacionales también. Es una llamada que tenemos delante de nosotros y más nos vale tomar las medidas necesarias para empezar a tener una seguridad y una defensa más articulada desde el punto de vista europeo.
El diplomático también se refirió específicamente a la postura de Trump, quien ha mantenido una relación tensa con diversos líderes europeos, incluidos Pedro Sánchez y Giorgia Meloni. Sobre el mandatario estadounidense, Solana fue directo pero cauteloso en su valoración.
A Trump hay que escucharle pero no seguramente fiarse de lo que dice.
Esta advertencia cobra relevancia dado que España ha recibido críticas del presidente estadounidense como aliado de la OTAN, una situación que podría generar tensiones durante la cumbre en territorio turco, país que es miembro de la Alianza Atlántica pero no forma parte de la Unión Europea.
El debate sobre la inversión en defensa y los compromisos de la OTAN
Uno de los temas centrales en la cumbre de Ankara será el cumplimiento de los compromisos de inversión en defensa. En la cumbre de Gales en 2014, los países miembros de la OTAN establecieron el objetivo del 2% del PIB destinado a gastos de defensa, una meta que ha generado controversia y que Trump ha utilizado para criticar a diversos aliados europeos.
Solana contextualizó este debate señalando que los objetivos aspiracionales, como un posible 5%, no han sido alcanzados por ningún país. El exsecretario general destacó que la discusión sobre porcentajes debe ir acompañada de una reflexión más profunda sobre la estrategia de seguridad europea y la capacidad del continente para responder a amenazas sin depender exclusivamente del paraguas estadounidense.
El actual secretario general de la OTAN, Mark Rutte, enfrentará el desafío de mediar entre las exigencias estadounidenses y las realidades presupuestarias europeas. Sobre Rutte, Solana expresó una opinión matizada, aunque reconoció la importancia de la diplomacia en el cargo.
Como secretario general de la OTAN hay que cuidar las formas y no sé si Rutte las cuida lo suficiente.
Las fracturas transatlánticas y el caso de Irán
Solana también abordó episodios previos que evidencian las diferencias entre Estados Unidos y sus aliados europeos. El diplomático recordó que la UE mantuvo una posición sobre Irán que había sido aprobada también por el presidente Barack Obama, pero que Trump decidió violar al no acatar ese acuerdo. Este conflicto sobre Irán se convirtió en un punto de fricción significativo entre el mandatario estadounidense y los aliados europeos.
La experiencia con el acuerdo iraní ilustra, según Solana, un patrón de comportamiento que complica la coordinación transatlántica y que refuerza la necesidad de que Europa desarrolle mayor autonomía estratégica. El exalto representante también sugirió que las diferencias no se limitan a Trump, sino que reflejan cambios más profundos en la política exterior estadounidense.
Los Estados Unidos que conocimos antes de Trump no van a volver de la manera que los conocimos.
Esta afirmación subraya la percepción de que el cambio en la relación transatlántica podría ser estructural y no coyuntural, lo que añade urgencia a la necesidad de que Europa fortalezca sus capacidades defensivas y su cohesión en política exterior.
El conflicto en Ucrania y las negociaciones con Putin
El contexto de la cumbre de Ankara incluye también la situación en Ucrania y la postura de Vladimir Putin. Solana abordó la complejidad de establecer canales diplomáticos con Rusia, reconociendo que cualquier avance dependerá de la voluntad del líder ruso. El diplomático español tiene experiencia directa en negociaciones complejas, habiendo participado en diálogos de alto nivel durante su tiempo al frente de la política exterior europea.
La guerra en Ucrania se mantiene como un tema central para la OTAN y pone a prueba la cohesión de la alianza, especialmente con Trump de regreso en la Casa Blanca y con posturas divergentes entre los miembros europeos sobre cómo abordar el conflicto y las relaciones con Moscú. La cumbre en territorio turco, un país con relaciones particulares tanto con Rusia como con Occidente, añade una capa adicional de complejidad a estas discusiones.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Javier Solana y qué cargos ha ocupado?
Javier Solana fue secretario general de la OTAN entre 1995 y 1999 y posteriormente Alto Representante de la UE para Política Exterior entre 1999 y 2009. También fue ministro de Asuntos Exteriores de España bajo el gobierno de Felipe González. Actualmente preside EsadeGeo, el Centro de Economía Global y Geopolítica de Esade.
¿Dónde se celebra la cumbre de la OTAN mencionada por Solana?
La cumbre de la Alianza Atlántica se celebra en Ankara, Turquía, un país que es miembro de la OTAN pero no forma parte de la Unión Europea.
¿Qué objetivo de inversión en defensa estableció la OTAN en 2014?
En la cumbre de Gales en 2014, los países de la OTAN acordaron destinar el 2% de su PIB a gastos de defensa, una meta que ha generado debate y que Estados Unidos ha usado para presionar a sus aliados europeos.
Las declaraciones de Solana reflejan la percepción de un sector experimentado de la diplomacia europea sobre los retos actuales de la seguridad continental. Con décadas de experiencia en los niveles más altos de la política exterior y de defensa, sus advertencias sobre la necesidad de que Europa articule una estrategia de seguridad más autónoma resuenan en un momento de incertidumbre transatlántica y tensiones geopolíticas crecientes en el continente.

